





Los Smashing Pumpkins también se vistieron de amarillo para el capítulo “Homerpalooza”, episodio en el cual se homenajeaba a aquel festival itinerante de música alternativa que fue “Lollapalooza”, tan popular en Usa durante los 90. Fue el comienzo de una gran amistad entre Homer y Billy Corgan. En ese mismo capítulo salían también, como parte del cartel del festival, los raperos Cypress Hill y el grupo Sonic Youth.
Continuamos con The Who y su aparición en el episodio “El cuento de los dos Springfields”, donde la ciudad de Los Simpson, como si fuera Berlín tras la II Guerra Mundial, se dividía en dos y los británicos daban un concierto en lo alto de la barrera fronteriza tocando clásicos de la banda como Won´t get fooled again o The Seeker.
Finalizamos con REM. Los de Athens tuvieron su particular cameo interpretando su fabuloso tema It's the End of the World As We Know It (And I Feel Fine) en el bar que Homer monta para competir con Moe y perjudicar su negocio. De hecho el capítulo se tituló “Homer The Moe”, y en él, Michael Stype y cia hicieron el doblaje de sus personajes.
Continuará.

El hombre bombilla se apagó
Sergio Algora (1969-2008)
D.E.P.
B) The Tings Tings: We Started Nothing.
Para los momentos más gamberros del verano. Un disco que es un juguete nuevo, del cual nos cansaremos en dos meses, pero que nos entretiene (y mucho) por unos días. Viva el pop alternativo. Viva la frivolidad entendida con gracia.

Como el primero que he mencionado, para saborear los momentos más líricos del verano. Para perderse en medio de la ciudad y volver a descubrir que cada historia humana es irrepetible. Es bello presenciar el atardecer mientras escuchas I will possess your heart.

Parece mentira que esté escribiendo sobre esto, pero la emoción es tal que tenía que hacerlo constar en algún sitio, y que mejor que nuestro blog. Por fin España ha demostrado su verdadero potencial a todo el continente. Habían sido muchos años mendigando con la suerte de lado, y con los victimismos y los complejos por bandera.
Sin embargo en esta Eurocopa, la única bandera ha sido la rojigualda. Una bandera respaldada por un grupo de futbolistas unido e ilusionado como nunca y con el sueño de alcanzar la gloria de una vez por todas. Personalmente, creo que la clave ha residido en que nunca se han escondido, continuamente han apostado por el ataque, surgiendo la mentalidad ganadora y competitiva que siempre hemos envidiado de alemanes o italianos.
España es justa vencedora, y Europa entera ha sido testigo de ello. Ahora es necesario que se siga por esa senda y pasemos a la historia como una de esas selecciones que son siempre recordadas por su trayectoria, títulos y estilo patentado. Necesitamos ser una referencia, y el primer paso ya esta dado.
Para finalizar, creo que es preciso felicitar a la cadena televisiva Cuatro. No solo por todo el gran despliegue de medios y la perfecta cobertura de hasta el más mínimo detalle de la Eurocopa, sino por infundirle tanta pasión y dedicación a las retransmisiones e historias de la misma. Y como no, y conectando con el “objeto social” de La vida en la Ciudad, felicitarles por la creación del himno y el lema de España para la competición, podemos. Un tema épico y emocionante, que ha sido la banda sonora y el grito de guerra de todos los grandes momentos vividos. No recuerdo una sintonía tan repetida y tan bien acogida por la afición en una competición de este tipo. Y en parte gracias a ella, efectivamente pudimos.
La música nunca saldrá de nuestras vidas.