domingo, 13 de enero de 2008

Música en el dentista


Llevaba veinte minutos tumbado esperando a que reapareciera el dentista. Me habían puesto la anestesia y para hacer tiempo me habían dejado en la camilla-butaca mirando hacia el techo. He de reconocer que estaba nervioso. Me iban a extraer una muela del juicio. A medida que pasaban los segundos, la angustia aumentaba silenciosamente como una serpiente que reptando empieza a rozarte la pierna. Entonces fue cuando caí en la cuenta. A pesar de tener todos los sentidos agarrotados (y una boca que se había dormido definitivamente), pude comprobar que había una melodía que me estaba sosegando. ¡Era el hilo musical de la clínica dental! No me lo podía creer. Yo, que siempre había denigrado ese tipo de música. Yo, que siempre que quería despreciar un grupo musical, afirmaba que lo había escuchado antes en el dentista. Yo, tan soberbio musicalmente. Entoné un mea culpa interno y di gracias al Cielo porque existiera la "música típica del dentista". No me imaginaba en esa situación escuchando Fran Ferdinand, ni Bloc Party, Kasabian, etc.; ni mucho menos System of a Down, Metallica, Linkin Park...

Cada música tiene su momento. Y lo que mi dentadura necesitaba en ese instante era una sintonía hipnótica y relajante para afrontar la dura prueba.

Minutos después el dentista se encontraba volcado sobre mi muela con unas tenazas haciendo fuerza. Tiraba y tiraba. Pero yo estaba tranquilo. Había una música de fondo que me elevaba al nirvana.

2 comentarios:

El Pelícano dijo...

jajaja que buen post! todos hemos despreciado esas musiquitas insoportables, también es mítica la que te ponen cuando estas a la espera en el teléfono. Pero llegan momentos en la vida, que te das cuenta porque existen. Me imagino la del dentista... y peor todavía me imagino poniéndole letra!

CLUB AT.BALENYA dijo...

Eiiii!!! muy buenos los comentarios,...pero donde está la música?
Esperaba encontrar una selección de buen jazz, indie o algo así. me voy un pelo frustado.