Bloc Party, Espacio
Movistar. Barcelona, 26-
XI-2007.
La formación de
Essex se presentaba en la Ciudad Condal como colofón de su gira europea. El lugar elegido fue el Espacio
Movistar, creado para constituir un punto de encuentro cultural, y además, como diría un amigo
mallorquín, fomentar el buen rollo. El espacio en sí es una carpa, que aunque sea tal, resulta bastante acogedora y con un sonido más que aceptable. Llevaba tiempo deseando ver a
Bloc Party en directo, y para nada me decepcionaron. De hecho me encontré con un
Kele Okereke mucho más extrovertido y cercano al público de lo que imaginaba. El cantante de origen
nigeriano supo ser el anfitrión ideal dispuesto a acabar a lo grande su periplo europeo.

Tras los
teloneros Metronomy, que caldearon el ambiente con su apuesta electrónica combinada con ruidosas guitarras, aparecían en escena
Bloc Party de la mano de "
Song For Clay (
Dissapear Here)", apertura ya típica de sus
shows. El potente
riff del tema (que puede presagiar que los que se encuentran en el escenario sean Muse) comienza a activar al respetable, que ya se vuelca con los primeros acordes de bajo que inician "
Positive tension" para instantes más tarde gritar al unísono "So
fuckin´
useless". Tras la descarga inicial, llega "
Blue light" para pasar
rápidamente de nuevo a la acción gracias a "
Hunting for witches", uno de sus últimos éxitos, que a mi parecer pierde algo de intensidad en directo pero que sigue siendo una buena y efectiva canción. La calma vuelve con "
Waiting for the 7:18" pero no dura mucho porque los británicos atacan de nuevo con "
Banquet", el trallazo post-
punk que les lanzó al
estrellato. Tras "
Where is home" llega uno de los momentos de la noche: el juego de guitarras de la excelente "
This modern love" que tan bien conjuga emotividad y fuerza. Antes del primer bis, hubo tiempo para ese medio tiempo que es "
The prayer" (primer single de su segundo Lp), además de "
Uniform" y dos cortes de su album
debut, la lenta pero con trepidante ritmo de batería "So
here we are" y "
Like eating glass", un tema imprescindible dentro de su repertorio.
Pero lo mejor estaba aún por llegar.
Okereke totalmente entregado al público (parecía que el
fan era él) salía de nuevo al escenario junto a su banda, para convertir la carpa en una discoteca con el
tecno-
pop de "Flux", tema incluido en su nuevo
Ep donde los ingleses confirman su inclinación y gusto por la electrónica. Le siguió la preciosa "
Sunday", pieza en el que el bajista
Gordon Moakes (un tipo algo borde y con unos coros en ocasiones desacertados) se hace cargo de una segunda batería montada para la ocasión. Cuando parece que todo había acabado,
Kele, al ritmo de "
She´s
hearing voices", se deshace de su guitarra y, mientras alza el puño, pide a la masa del Espacio
Movistar que se involucre a través del grito de "h
ey,
hey,
hey". El
extásis es tal que acaba por lanzarse al público y recorrerse media barra de bar, siempre con el micro en mano. Era el precedente perfecto, el momento idóneo para interpretar "
Hellicopter" (su pieza más aclamada en directo).
Okereke lo tenía todo preparado, y no le salió mal, porque el respetable se volcó definitivamente con él y coreó como nunca el estribillo "Are
you hoping for a
miracle?".

Ya solo quedaba rematar la faena con "
Pioneers" en el
seguno bis. Un tema, que sinceramente no me parece nada del otro mundo, pero que siempre sirve para cerrar sus actuaciones. Lo que no puedo negar es que finalizar una gran noche al son de "
We will not be
the last" resulta bastante atractivo. Yo espero que este concierto tampoco lo sea y que, por favor, en la próxima ocasión toquen
"I still remember", un himno de estadio épico y nostálgico al mismo tiempo, que se echó en falta.